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Modalidad semi-presencial |
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Pautas para una autoevaluación permanente:
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¿Se ha superado el proyecto
sectorial para asumir el proyecto integrado?
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¿Se logra captar la
complejidad (relaciones múltiples) en una formulación
sintética, que eluda lo complicado?
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¿El
proyecto es un mero diagnóstico, por integrado
y sagaz que sea, o logró identificar un tema generador,
una motivación, clara y convocante por donde disparar
la solución?
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¿El proyecto tiene consistencia
proactiva, como para tender hacia un cambio benéfico,
o es sólo una reacción reformista, denunciativa?
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¿Se trata de un proyecto
asumible dentro del proyecto personal del proyectista
-su utopía- o es una quimera que no le pertenece
ni corresponde?
•
¿Se trata de una voluntad
proyectual aficionada -bien intencionada y nada más-
o dispone de las destrezas para hacerlo posible?
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¿Es un proyecto cerrado
-llave en mano, pesado, lo típico en los proyectos
producto- o es un proyecto abierto que se empeña
en un destino pero sabe cambiar tácticas?
•
¿En este proceso asumido,
el proyectista puede ser un promotor o emprendedor potente
-la empresa proyectual- o será impotente para gestarlo?
¿Y en este último caso, qué hacer
para organizarse mejor? (la autosustentabilidad del proyectista,
para ayudar a la sustentabilidad del proyecto)
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¿Contiene en su diseño
sus propias autoevaluaciones -monitoreos, retroalimentaciones,
acciones piloto- dispuesto a revisar las nueve pautas
anteriores y sus propias premisas?
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¿Contiene sus propios
valores y procesos de comunicación -es en sí
mismo un proceso comunicacional, cultural- o es un producto
tecnocrático?
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¿Genera aportes al paradigma de la sustentabilidad? |
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órgano
de difusión |
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